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El flamenquín, es uno de los platos más típicos de la gastronomía cordobesa. Uno de los principales platos entre otros (Salmorejo, gazpacho, rabo de toro, etc) un plato delicioso y sencillo que no puede faltar en un restaurante, bar o taberna de nuestra ciudad. Pero… ¿Conoces su Historia?

Su origen histórico es un poco disperso, aunque la gran mayoría de versiones lo ubican en Córdoba. Siendo la mas extendida ser originario de Bujalance (Córdoba), por los primeros cristianos que habitaban en dicha localidad. Otras historias lo ubican en Montilla, un pueblo cordobés a 50 km. de Bujalance. Pero lo que esta claro es que no hay nada como disfrutar de este plato preparado de una manera tradicional y totalmente casero.

El origen de su nombre hay infinidad de posibilidades:

  • Flamenco por lo tieso y aflamencado que se presenta este manjar. Además de la devoción que se le procesa a este arte en el Sur.
  • Por su color rubio, al igual que el uniforme de la soldada flamenca en la época del Rey Carlos I.
  • Por su forma al igual que las patas de los flamencos, aves muy típicas en la Vega del Guadalquivir.
  • Primer porcino sacrificado (de nombre Flamenco) en la matanza otoñal posterior a la expulsión del último reducto morisco montillano (1511 d. C.).

Tiene buenas propiedades alimenticias, que aporta la carne fresca, carne curada, el pan, el huevo y el aceite de oliva. A pesar de su sencillez, hay que darle siempre su toque como a todas las recetas para que salga como la  original. Que sería:

  • Filetes de lomo de cerdo
  • Una loncha de aprox. 1 cm. de grosor
  • Huevos
  • Pan rallado
  • Sal

Y una vez que tengamos listos estos ingredientes hay que preparar este plato con el cariño que lo preparamos en nuestra Taberna, para ello seguimos los siguientes pasos.

Se espalma (aplasta) con una maza el lomo de cerdo. Una vez fino, se corta la loncha grande de jamón en tiras de un cm. de ancho y se colocan a lo largo de los filetes. Sazonar y se enrolla apretando bien, se pasan por huevo batido y pan rallado. Freír con abundante aceite, en sartén o freidora donde prefiera hasta que tenga un bonito color dorado.

Un espectacular plato digno de cualquier mesa y con el que podrás sentir el autentico sabor de Córdoba. ¿Y tu? ¿Conocías la receta autentica del flamenquín?